domingo, 19 de marzo de 2017

Bajo la arena

Bajo la arena. Título original: Land of Mine

Director: Martin Zandvliet

Actores: Roland Moller, Louis Hoffman, Oskar Bokelmanm, Oskar Belton, Emil Belton, Joel Basman

Guión: Martin Zandvliet

Productores: Malte Grunert, Mikael Chr Rieks

Montaje: Per Sandholt, Molly Marlene Stensgaard

Fotografía: Camilla Hjelm

Música: Sune Martin

Producción: Nordisk Film, Amusement Park Films


Mi apartado favorito de los Premios Oscar, siempre ha sido la categoría de Mejor Película de habla no inglesa, una oportunidad para conocer películas que sin este pequeño empujón probablemente pasarían desapercibidas para el cinéfilo común. La buena racha de los últimos años con títulos más que apreciables continúa este año con la ganadora El viajante, la multipremiada Toni Erdmann o esta pequeña joya del cine danés Bajo la arena.

La primera escena de Land of Mine va a ondear con fuerza las dos banderas que va a defender el film hasta el final, en ella contemplamos a un soldado danés atacando con furia desmedida a los soldados nazis mientras estos desfilan cabizbajos tras su derrota, los insulta, los escupe e incluso los agrede. La escena es tan potente como eficaz, colocándonos en situación desde un principio sobre lo que vamos a ver sin necesidad de más preámbulos, esta economía narrativa unida a la continua huida de los maniqueismos sobre malos o buenos, vencedores o vencidos, van a ser las claras señas de identidad de Bajo la arena.


Basada en una historia real, la película cuenta como tras el fin de la II Guerra Mundial, el ejército danés utilizó a los soldados nazis para limpiar sus playas de las bombas que el propio ejército alemán había colocado allí.

Así la trama se desarrolla a través de situaciones que potencian esa economía narrativa mencionada anteriormente, escenas como el entrenamiento de los soldados nazis o sus primeras incursiones en la playa nos introducen en la interminable tensión que nos va a acompañar durante toda la película, imitando esa sensación de bomba a punto de estallar que sienten los protagonistas. A la vez el film nunca abandona a sus protagonistas, dotando de personalidad a cada uno de los soldados, destacando un inmenso Roland Moller que dota a su Sargento Rasmussen de una enorme humanidad, tan lleno de odio, miedo y resentimiento como de nobleza y empatía. A su lado destacar a los hermanos Belton entre los soldados alemanes, protagonistas de algunos de los momentos más impactantes de la película.

Martin Zandvliet, director y guionista del film, demuestra inteligencia a la hora de contar una historia llena de aristas y grises sin caer en la sensiblería ni los extremos, pero a la vez se revela como un director polivalente, tan hábil a la hora de filmar escenas tremendamente tensas e impactantes, como sutil cuando tiene que mostrar el lado más emotivo de la historia (mención especial al partido de fútbol y la escena de la niña en la playa).


En definitiva Bajo la arena es un título que mezcla el drama antibélico con pizcas del thriller más impactante, una curiosa mezcla cocinada a fuego muy lento, especialmente recomendada para los que gustan de ese ritmo pausado tan característico del cine europeo. Un film en el que importa tanto el fondo como la forma, que confía en la inteligencia del espectador y le deja con mucho en lo que pensar. Un ejemplo perfecto para descubrir las excelencias del cine menos comercial y convencional.

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