viernes, 9 de diciembre de 2016

Westworld

Westworld

Creadores: Lisa Joy y Jonathan Nolan

Actores: Anthony Hopkins, Ed Harris, Thandie Newton, Jeffrey Wright, Evan Rachel Wood, James Marsden, Rodrigo Santoro, Jimmi Simpson

Productores: Lisa Joy, Jonathan Nolan, JJ Abrams, Bryan Burk, Jerry Weintraub

Música: Ramin Djawadi

Producción: Bad Robot, Jerry Weintraub Productions, Warner Bros Television, Kilter Films

Temporadas: 1

Capítulos: 10

Canal de emisión: HBO


Westworld es la contundente respuesta de HBO, cuando parecía que Netflix se estaba haciendo la dueña del panorama televisivo actual, HBO ha desenfundado y disparado sin dejar tiempo a reaccionar, demostrando que no solo son Juego de Tronos y que aún tienen mucho que decir. Vamos a retroceder unos años al pasado, no hace falta que sea hasta el salvaje oeste no, tan solo hasta 2004, cuando se inició un nuevo modo de ver series y lo que actualmente llamamos "la época dorada de la televisión" dió su salto definitivo, fue la hoy vilipendiada Lost la encargada de dar ese paso hacia delante, y doce años después Westworld ha recogido su relevo, de nuevo la red se ha llenado de teorías, algunas locas, otras acertadas, resolver el acertijo se ha convertido en cuestión de interminables conversaciones, y hemos vuelto a pasar de los maratones de series a esperar con ansias cada capítulo, porque había que verlo antes que nadie, nadie te lo tenía que destripar, y sobre todo, había que descubrir los secretos de Westworld.

Basada en un libro de Michael Crichton que ya fue llevada al cine en 1973 la serie ha decidido unir todos los elementos posibles para el éxito, desde el material de base de uno de los mayores escritores de best sellers, dándole las riendas a Jonathan Nolan, guionista de varias de las películas de su hermano Christopher (Memento, The Dark Knight o Interstellar entre otras), producida por Bad Robot, la productora de JJ Abrams, con varios capítulos dirigidos por directores de prestigio como Vincenzo Natalli, Neil Marshall o Michelle MacLaren o un reparto de estrellas como probablemente nunca hemos visto en la historia de la televisión.
A nivel técnico y artístico todo en Westworld es una máquina perfecta, preparada para triunfar, y así lo ha hecho, como mínimo a nivel de espectadores y de impacto entre la audiencia.

Si sois de los pocos que habéis escapado del acontecimiento televisivo del año, Westworld nos sitúa en un futuro en el que la humanidad ha llevado la Inteligencia Artificial a su máximo exponente, el título de la serie da nombre a un parque temático, basado en el antiguo oeste poblado por robots con apariencia y conducta casi humana donde los visitantes viven toda clase de aventuras y sacan a su verdadero animal interior, matar, violar, todo está permitido en este parque hasta que sus anfitriones comienzan a desarrollar un extraño comportamiento impropio de las máquinas.


Westworld es una serie que ha levantado grandes pasiones así que es difícil intentar hablar de ella de un modo objetivo, particularmente no le pongo ni un solo pero a nivel técnico y artístico, la recreación es de diez y sin duda no han reparado en gastos que diría el gran Richard Attenborough (las similitudes con Jurassic Park son más que evidentes teniendo en cuenta que ambos son obras de Crichton). Las interpretaciones de prácticamente todos sus protagonistas son de diez (quizás James Marsden y Evan Rachel Wood se queden un poco atrás), algo que no extraña teniendo en sus filas a auténticas bestias como Jeffrey Wright, Thandie Newton, Ed Harris o Anthony Hopkins, siendo este último el que se lleva la palma saliendo de la mediocridad en que se encontraba inmerso en los últimos años y ofreciéndonos un personaje misterioso, lleno de matices y tremendamente atrayente, es imposible no amar a su personaje de Robert Ford.
Mención especial a la impresionante banda sonora de Ramin Djawadi, tanto en sus composiciones originales como en las versiones de temas ya conocidos, confirmándose como uno de los mejores compositores de los últimos tiempos.


Sin embargo y pese a su brillantez técnica hay algo que me ha chirriado en Westworld desde el principio y es que la serie está tan centrada en sorprender al espectador a base de un plot twist tras otro que en muchas ocasiones se olvida de prestar atención al desarrollo de sus personajes y de su propio argumento, la historia, dividida en tres tramas centrales (las intrigas empresariales, lo que sucede dentro del parque y el misterio de lo que le ocurre a los anfitriones) avanza a golpe de misterio y cliffhanger, nunca hay una sensación de progresión narrativa ni de identificación con sus personajes, y esa obligación autoimpuesta de vivir por y para el misterio hace que en ocasiones la serie sea algo tramposa con el espectador y deje más de un agujero de guión (algunos más perdonables que otros).

Dependiendo por tanto de tus expectativas con la serie será más o menos disfrutable, no la pondría entre el grupo de las grandes series, porque hasta el momento a su historia le falta mucha base y profundidad para ello, pero su impresionante calidad técnica la pone muy por encima de ser un simple Guilty Pleasure. En un continuo crescendo, la serie pisa el acelerador en el séptimo episodio (tened paciencia) y en su último capítulo consigue unir sus tramas de tal manera y dar un final tan satisfactorio a todos sus misterios que no puedes más que quedarte con una sonrisa en la boca y con ganas de saber que más nos pueden ofrecer en la segunda temporada (ojalá esta vez con un poco más de cuidado a los personajes y su historia eso si).

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