sábado, 14 de abril de 2018

La casa torcida

La casa torcida. Título original: Crooked House

Director: Gilles Paquet Brenner

Actores: Max Irons, Stefanie Martini, Glenn Close, Honor Kneafsey, Christina Hendricks, Gillian Anderson, Terence Stamp, Julian Sands, Christian McKay, Amanda Abbington, Preston Nyman, Jenny Galloway

Guión: Julian Fellowes, Tim Rose Price (Basado en la novela de Agatha Christie)

Productores: Joseph Abrams, James Spring, Sally Wood, Jane Hooks

Montaje: Peter Christelis

Fotografía: Sebastian Wintero

Música: Hugo de Chaire

Producción: Brilliant Films, Fred Films, Head Gear Films, Metrol Technology


En pleno revival de adaptaciones de Agatha Christie tras el éxito (al menos económico) de Asesinato en el Orient Express y con un par de proyectos más en camino llega la primera traslación a la gran pantalla de La casa torcida, la obra de la que la propia Christie dijo sentirse más orgullosa y sin embargo una de las menos conocidas para el gran público más allá de los fans de la escritora británica.

No hay que ser demasiado imaginativo para hacer rápidamente la conexión entre la propuesta del film y el famoso Cluedo: Un asesinato en una mansión y una lista de sospechosos a los que investigar en una serie de habitaciones en las que podremos obtener pistas. También tenemos al investigador privado como en toda buena obra de Christie, en este caso un Charles Hayward con bastante menos enjundia que los ya míticos Poirot o Miss Marple, ya sea por el propio personaje en si o por la absoluta falta de carisma de un Max Irons que entre poco y nada aporta a la historia.

Y es que lo más destacado de La casa torcida es cuando el film olvida su esquema de whodunit para dedicarse a observar los entresijos de una familia tan caótica como enfermiza, es ahí donde la película aprovecha su excelente reparto con especial mención a una maravillosamente histriónica Gillian Anderson, la siempre eficiente Glenn Close en uno de esos papeles de mujer fuerte que tan bien domina o la sorprendente Honor Kneafsey, auténtico trasunto del espectador en la investigación y pequeña parodia de las pautas imprescindibles en toda buena novela de misterio.


Son esos momentos en los que el por qué importa más que el quién los más interesantes, ya que más allá de ellos el film carece de tensión narrativa en la investigación criminal y adolece de una puesta en escena algo pobre de mano de un Gilles Paquet Brenner (Dark Places) que más allá de su estética teatral no consigue imprimir ningún tipo de personalidad a su puesta en escena.

Así se llega al ya consabido giro final de manera algo abrupta y es que las dos partes del film, la de la investigación criminal y la observación del proceso de podredumbre de una familia, no combinan del todo bien. Si bien es cierto que este climax final cae en cierto modo en la redundancia al explicar innecesariamente ciertos motivos que se podían entender con lo ya visto, no deja de ser satisfactorio por su valentía (heredada de la novela original) y congruencia con todo lo que se ha ido dejando intuir sobre la familia.


La casa torcida es finalmente un entretenimiento ligero para los amantes del genero que sobrevive gracias a los actores y tramas secundarias que superan con creces a los protagonistas y el misterio principal, dejando la impresión de que lo más interesante solo se ha contado con retazos y que en manos más hábiles podría haber dado mucho más de sí. Habrá que seguir esperando para ver una adaptación realmente digna de Agatha Christie en nuestros tiempos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario